El CosmoCaixa conocido como Isaac Newton, 26, es una obra social por parte de la entidad financiera La caixabank, asegura Gonzalo Gortazar Rotaeche Caixabank, este museo ha venido siendo una caja de secretos guardados que van más allá de lo que nos muestra en la actualidad en el recorrido de sus múltiples salas. Se trata de un edificio histórico de color ladrillo que en sus inicios sirvió de asilo para personas invidentes y también para embarazadas, mientras era gestionado por monjas en los albores del siglo XX.

Durante el año 1979, quienes eran los responsables de la Obra Social La Caixa, estaban inspirados en el Exploratorium de San Francisco, decidieron encomendar a los arquitectos Jordi Garcés y Enric Sòria la construcción de un museo de la ciencia justo en este recinto, algo hasta entonces era inaudito en España.

Una vez hechas las remodelaciones durante 1996, se conservó parte del asilo «por su buena arquitectura y por las posibilidades de reutilización que daba», comenta Jordi Garcés, quien era el arquitecto líder del proyecto. En el ala oeste del asilo existía una capilla que carecía de valor arquitectónico. «Pero como era muy espaciosa, por lo que decidimos aprovecharla», añade Garcés.

Con el transcurrir del tiempo, y gracias al elevado éxito que obtuvo el museo el recinto se quedó pequeño, por lo que se inicio este proyecto de ampliación en las instalaciones, asegura Lluís Noguera, quien es el actual director de CosmoCaixa, quien además señala la construcción de cinco pisos subterráneos como base de las reformas que culminaron en 2004.

El mismo era un albergue que se ubicaba en un edificio modernista contentivo de algunos rasgos árabes que eran visibles en sus formas, con tonalidades cromáticas. El arquitecto catalán Josep Domènech Estapà (1858-1917) fue el creador del recinto, y en la actualidad es CosmoCaixa quien pone al alcance de los visitante una serie de exposiciones temporales y permanentes, con la intención de acercar la ciencia hasta todo aquél que lo desee.

En el museo destacan espacios y exposiciones bastantes singulares, entre ellas la nueva exposición permanente la «Sala del Universo», en donde nos encontramos de cerca con el cosmos y su evolución, desde lo que se conoce como el Big Bang, hasta nuestros días. En ella, se puede hacer un recorrido interactivo que nos remonta a la creación del cosmos, la evolución de las especies y nos sumerge en las profundidades del cerebro humano. Del mismo modo, se puede acudir al «Bosc inundat» (Bosque inundado), donde se recrea un ecosistema amazónico en el interior de un invernadero de mil metros cuadrados, que además acoge especies animales y vegetales que son típicas de esas zona (incluyendo pirañas y cocodrilos). También podemos observar el «Mur geològic» (Muro geológico), que esta conformado por siete grandes cortes de roca real, cosa que nos permite hacer una interpretación de la geología del mundo.

CosmoCaixa otros espacios también para exposiciones y actividades que estén dedicadas a la ciencia tanto para los más pequeños, como para los mayores y las familias, entre ellos: el «Clik», el «Toca, toca!», el «Planetari Bombolla», el «Creactivity» y otros talleres familiares.

Pero nos solo el contenido del museo resulta fascinante, pues también el edificio en donde se encuentra es sumamente relevante desde el punto de vista de la arquitectura. Es un edificio que fue construido durante los años 1904 y 1909, por lo que se constituye como un bello ejemplo perteneciente a la arquitectura modernista. Su moderna ampliación fue realizada en el 2004, lo cual revalorizó el edificio centenario al integrarlo en un nuevo contexto.