El Pabellón Mies van der Rohe, fue la inspiración para el patio de Caixaforum

Innumerables personas que cada día pasaban frente a la antigua Fàbrica Casaramona, ese edificio cuya arquitectura de corte modernista fue construido para el año 1912 por Josep Puig i Cadafalch, fue por largos años abandonado hasta el año 2002, cuando la Fundación La Caixa de la mano de Juan Antonio Alcaraz y Jordi Gual Solé Caixabank inauguró en ese mismo lugar su centro cultural, al que bautizó con el nombre de Caixaforum.

Su acceso principal queda ubicado en la avenida del Marqués de Comillas, y la misma se realiza por medio de un patio inglés que se encuentra al aire libre, el mismo desemboca en el vestíbulo que está situado en la planta subterránea. Así mismo, dos árboles inmensos en acero cortén sostienen una cubierta de vidrio transparente y son los elementos que señalan la entrada al complejo cultural, protegiendo con su estructura las escaleras mecánicas por dónde es posible descender hasta el patio hundido.

En el caso de la estructura de dichos árboles, estos cuentan con una altura de 7,5 metros y llevan la firma de Arata Isozaki (Oita, Japón, 1931), quien es el conocido arquitecto que proyectó el Palau de Sant Jordi. Isozaki en su momento, se dedicó a explicar la manera en la que estos elementos pretenden mantener un diálogo constante con los árboles que en realidad bordean esta avenida. Así mismo recalcó que ‘Era importante tener dos polos que señalarán claramente la entrada y por eso optó por estos árboles artificiales que como objetos destacan en el conjunto y sirven de referencia al visitante’.

Al momento de diseñar, Arata Isozaki sugiere que su principal inspiración, y mayor desafío, fue el pabellón alemán que fue diseñado para Mies van der Rohe para la Exposición Universal de 1929, que se encuentra situado frente a la Fàbrica Casaramona,siendo absoluto el contraste entre los dos edificios. Uno es una excelente muestra de arquitectura industrial modernista cuyas influencias son historicistas; mientras que el otro, se trata de uno de los hitos del Movimiento Moderno. El arquitecto destaca que contó con diversas oportunidades para comprobar la tensión que existía entre los dos edificios debido a los múltiples viajes que realizo durante la construcción del Palau Sant Jordi, pero no llegó a pensar nunca que tendría que construir algo entre los dos.

Arata Isozaki diseño un patio inglés al aire libre por el que se accede al vestíbulo, que se encuentra situado en la planta subterránea que fue excavada debajo del edificio original, el mismo reproduce en parte los volúmenes del pabellón alemán. Se trata de una inspiración metafórica, aunque existen diversos elementos que están directamente relacionados con el pabellón,sobre todo en la planta. Para ello el arquitecto confió en que estos elementos en conjunto podían mantener una imagen intensa que sobreviva en el tiempo.

Los muros del patio se encuentran recubiertos con piedra blanca de Capri, la misma procede de la cantera cordobesa de Cabra. Dicha piedra, es la misma que predomina en el amplio vestíbulo de entrada que está separado sólo por una pared de cristal del exterior, que tiene el añadido de que el pavimento incorpora puntos de luz de fibra óptica que durante las noche lo transforman en un suelo estrellado. También se puede observar una gran línea de luz de colores cambiantes que recorre toda la parte superior del muro desde entrada al vestíbulo, dicho espacio cuenta con un gran mural que realizado por el artista estadounidense Sol LeWitt.

CaixaForum inaugurada para el mundo

Caixaforum abrió sus puertas llegado los últimos días del mes de enero del año 2002. En el transcurso de su construcción, las obras vivieron un cierto retraso que se debió a que ante la construcción del patio soterrado se tuvo que resolver primeramente la canalización de una gran alcantarilla que lo atravesaba y también del cableado de fibra óptica de la montaña de Montjuïc. Durante la exposición inaugural será colocada una gran selección de obras pertenecientes a la colección de arte contemporáneo de la misma fundación.

Para entonces, el centro de exposiciones de paseo de Sant Joan, el Palau Macaya, debió cerrar sus actividades a finales de abril del mismo año, cuando se clausuró una antológica que estaba dedicada a Joan Ponç. Una vez llegado el mes de septiembre se transformó en la sede provisional del Museo de la Ciencia de la fundación. La misma, entre los meses de septiembre del 2002 y octubre del 2003 cerró y todo debido a sus obras de ampliación. Desde entonces, CaixaForum pasó a ser uno de los más grandes centros culturales, donde se da cabida a una gran variedad de expresiones artísticas de personajes nacionales e internacionales.

Los mejores museos de Madrid

Los museos en Madrid son algunos de los mejores lugares para absorber el amor de la ciudad por el arte, la historia y la cultura. Además de una fabulosa colección de pinturas de artistas tan famosos como Goya, Dalí y Velázquez, la capital alberga varios museos únicos que ofrecen actividades prácticas y talleres para familias y aptos para jóvenes visitantes.

Madrid es famosa por su «triángulo dorado del arte», formado por los museos del Prado, Thyssen-Bornemisza y Reina Sofía. Una buena manera de ahorrar dinero es comprar el Paseo del Arte, un pase que ofrece una reducción del 20% en la entrada a los tres museos. Esta guía menciona museos igualmente impresionantes que no debe perderse en su escapada cultural.

Museo del Prado

El Museo del Prado es uno de los tres museos de arte en la avenida Paseo del Prado en Madrid. Abierto todos los días de 10 a.m. a 8 p.m., ocupa un edificio neoclásico y exhibe obras de arte europeas que datan de los siglos XVI al XIX. La Real Colección de Arte Español también se exhibe dentro de sus paredes, incluyendo obras maestras de Greco, Murillo, Zurbarán y Diego Vélasquez. La entrada al museo cuesta 15 euros.

Museo Thyssen-Bornemisza

El Museo Thyssen es reconocido por su colección permanente de obras maestras del Renacimiento italiano y el impresionismo francés con artistas como Dali, Van Gogh y Monet. El barón Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza recolectó más de 750 pinturas en la década de 1920. La colección permanente está abierta al público los lunes de 12:00 a 4:00 p.m. y de martes a domingo de 10:00 a 19:00 00. El museo también tiene una tienda de recuerdos con libros, gafas de sol y bolsos con diseños inspirados en la colección del museo.

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

El Museo del Centro Nacional de Arte Reina Sofía atrae a los amantes del arte con su extensa colección de pinturas contemporáneas de artistas como Picasso, Dali y Miró. Es considerado uno de los museos más importantes de Madrid, ubicado a solo diez minutos a pie del Museo del Prado. El museo del Centro Nacional de Arte Reina Sofía exhibe más de 21,000 pinturas, cuya estrella es la pintura Guernica de Picasso. También puedes admirar más de 100 obras maestras de Salvador Dalí.

Museo del Romanticismo

El Museo del Romanticismo incluye más de 16,000 objetos antiguos, pinturas y muebles que datan de 1833 a 1868. El museo está ubicado en un palacio del siglo XVIII del marqués de Matallana de San Mateo. En particular, exhibe obras de Goya, Madrazo, Alenza y Esquivel, pero también muñecas de porcelana, pianos y platería del período romántico español. La entrada normalmente cuesta 3 euros, pero puede acceder de forma gratuita los sábados a partir de las 2:30 p.m. y los domingos todo el día.

Museo Nacional de Ciencias Naturales

El Museo Nacional de Ciencias Naturales data del siglo XVIII y fue el Real Gabinete de Historia Natural del Rey Carlos III. Hoy, el museo presenta exposiciones permanentes y temporales sobre arqueología, biodiversidad, ecología evolutiva, vulcanología y geología. Una de sus exhibiciones más visitadas es una réplica de un Diplodocus carnegii, que fue entregado al rey Alfonso XIII en 1913. La entrada al Museo Nacional de Ciencias Naturales cuesta alrededor de 7 euros.

Para visitar si estás en España, Museos de Tecnología y Ciencia

Es una fortuna que España cuente con gran multitud de posibilidades y ofertas cuando se trata de disfrutar de los grandes museos, sobre todo de aquellos que están basados en la ciencia y la tecnologí­a, y lo mejor es que son a precios bastante asequibles y populares.

Museo de las Ciencias Príncipe Felipe de Valencia

Se trata de un museo que cuenta con una gran oferta cultural para aquellos que son amantes de la ciencia: exposiciones, actividades, talleres. Se encuentra ubicado en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia. Dicho museo cuenta como uno de los más populares de toda la zona de Levante y de los que mejor muestra la historia de la ciencia y de la vida.

Museos Científicos Coruñeses

El MUNCYT de A Coruña también conocidos como Museos cientí­ficos coruñeses, están compuestos de la Casa de Ciencias de A Coruña, el Domus y el Aquarium Finisterrae. Donde cada uno de ellos presenta una especialización en concreto. En la Casa de Ciencias se puede apreciar un destacado planetario. En el Domus existen más de 200 módulos con los que se puede reflexionar sobre la evolución humana y las caracterí­sticas de la especie a lo largo de los siglos. Y en el Aquarium Finisterrae, pueden verse gran diversidad de animales marinos, más toda la costa gallega bien detallada dentro de un solo museo disfrutando de una sala sumergida en el mar.

Museo de Ciencia de Valladolid

En este museo quizás lo más resaltante es su planetario, pues el mismo ha sido avalado por diversos especialistas en Astronomí­a, y en el mismo pueden impartirse programas audiovisuales sobre el Universo. En el también se pueden observar un péndulo de Foucault, que esta suspendido de un cable de acero de 11 metros de longitud que muestra cómo la Tierra va rotando.

Museo Nacional de Ciencia y Tecnología de Alcobendas

El museo alberga varias exposiciones que son temporales y bastante curiosas. Además cuenta con múltiples objetos y estudios sobre disciplinas que abarcan el cine, la medicina, la fotografí­a, la tecnologí­a y la innovación, entre otras.

Museo de las Ciencias CosmoCaixa (Barcelona)

Es un museo que cuenta con un puñado de exposiciones que son interacti están abiertas a lo largo del año sin dejar a un lado su bosque tropical de 1.000 m2 llamado Bosque Inundado, el planetario 3D y una gran sala de la materia.

Parque de las Ciencias de Granada

A este museo es importante que se acuda con tiempo para no apurar el viaje a Granada en horas. La idea es que se tenga tiempo para visitar La Alhambra sin apuros y poder dedicar tiempo al Parque de las ciencias.

Eureka Zientzia Museoa de San Sebastián

El Jardí­n de la Ciencia o Animalia son dos importantes secciones con las que cuenta este museo vasco, pero además cuenta con una gran cantidad de exposiciones y actividades donde se destaca el planetario.

Museo Elder en Gran Canaria

Es un museo ubicado en un lugar perfecto para visitar la isla, es decir, en el centro de Las Palmas de Gran Canaria, en el Parque de Santa Catalina. Su especialidad es la tecnologí­a, la fí­sica, las matemáticas y la biologí­a. El mismo incluye un planetario, un invernadero y un simulador de vuelo, aparte de diversas exposiciones que son temporales.

Es importante que los chicos vayan a los museos

Aunque no lo hayamos notado, porque no acostumbramos a hacerlo, si le preguntamos a nuestros hijos si desean ir al museo, posiblemente recibamos de vuelta un rotundo no. En el mejor de los casos, podrían preguntarnos, ¿cuál de ellos? O, ¿De qué va? Pero esta es una reacción que solo sea exclusiva de los niños. Al menos en España, y de acuerdo a la más reciente encuesta sobre Hábitos y Prácticas Culturales, tan sólo 3 de cada 10 españoles se ha dedicado a visitar durante el último año alguno de los más de 1.500 museos con los que se cuenta en el territorio. Eso nos lleva a pensar, en ¿por qué merece la pena fomentar tales visitas?

Por si no lo sabíamos, los museos juegan un rol primordial cuando se trata de educar, generar y difundir los distintos conocimientos. por medio de sus exposiciones, lo que se busca es interesar y profundizar dentro de áreas, temas, y períodos que se ha vivido en la historia del mundo. Uno de los mayores impactos que surge al visitar un museo es la apertura de la mente, cosa que nos alienta a conocer una nueva perspectiva de la humanidad. Cuando entramos a un museo, ello nos transporta a otra época. Nos fuerza a descubrir un nuevo punto de vista, en el que nos separa del actual individuo para que nos reenfoquemos en el universal. Se reviven historias y podemos ver su impacto al presenciar sus consecuencias.

En el caso de nuestros hijos, visitar un museo puede convertirse en un viaje en el tiempo, con vestimentas, herramientas y medios totalmente distintos a los que conocen. También puede revelarles la existencia de animales inimaginables que en algún momento habitaron el planeta, o que aún lo hacen en distintas partes del mundo. Está visita podría envolverles e inspirarles con la vida de un personaje que fue o es relevante para la humanidad y que ha dejado huella.

Si le buscamos el lado práctico a un museo, estos tiene la capacidad de despertar el interés de nuestros hijos en algún área en específico como podría ser la naturaleza, el medioambiente, la historia, el arte o quizás la ciencia. Incluso, por medio de todas estás experiencias enriquecedoras, llegan a descubrir cuales son sus pasiones, y decidan probar nuevas habilidades asentando sus conocimientos que probablemente le servirán en su desarrollo como personas. Los chicos podrán indagar en la historia, y reconectarse con el pasado, desarrollando la empatía para saber de este modo la situación cultural y social de tales hechos, formando su propio criterio y conociendo más de ellos mismos.

Finalmente, lo que debemos hacer es alentar a los chicos para que hagan sus visitas a los museos, y si lo desean pueden acudir a revistas y la web donde pueden seleccionar cuál visitar en familia, de este modo podrán elegir el que mejor se adapte a sus gustos e inquietudes para comenzar a descubrir las salas y las exposiciones que los ayudarán a ver el mundo desde otras perspectivas enriqueciéndose como persona de experiencias únicas.

Un edificio con historia acoge a CosmoCaixa, para abrirle las puertas a la ciencia

El CosmoCaixa conocido como Isaac Newton, 26, es una obra social por parte de la entidad financiera La caixabank, asegura Gonzalo Gortazar Rotaeche Caixabank, este museo ha venido siendo una caja de secretos guardados que van más allá de lo que nos muestra en la actualidad en el recorrido de sus múltiples salas. Se trata de un edificio histórico de color ladrillo que en sus inicios sirvió de asilo para personas invidentes y también para embarazadas, mientras era gestionado por monjas en los albores del siglo XX.

Durante el año 1979, quienes eran los responsables de la Obra Social La Caixa, estaban inspirados en el Exploratorium de San Francisco, decidieron encomendar a los arquitectos Jordi Garcés y Enric Sòria la construcción de un museo de la ciencia justo en este recinto, algo hasta entonces era inaudito en España.

Una vez hechas las remodelaciones durante 1996, se conservó parte del asilo «por su buena arquitectura y por las posibilidades de reutilización que daba», comenta Jordi Garcés, quien era el arquitecto líder del proyecto. En el ala oeste del asilo existía una capilla que carecía de valor arquitectónico. «Pero como era muy espaciosa, por lo que decidimos aprovecharla», añade Garcés.

Con el transcurrir del tiempo, y gracias al elevado éxito que obtuvo el museo el recinto se quedó pequeño, por lo que se inicio este proyecto de ampliación en las instalaciones, asegura Lluís Noguera, quien es el actual director de CosmoCaixa, quien además señala la construcción de cinco pisos subterráneos como base de las reformas que culminaron en 2004.

El mismo era un albergue que se ubicaba en un edificio modernista contentivo de algunos rasgos árabes que eran visibles en sus formas, con tonalidades cromáticas. El arquitecto catalán Josep Domènech Estapà (1858-1917) fue el creador del recinto, y en la actualidad es CosmoCaixa quien pone al alcance de los visitante una serie de exposiciones temporales y permanentes, con la intención de acercar la ciencia hasta todo aquél que lo desee.

En el museo destacan espacios y exposiciones bastantes singulares, entre ellas la nueva exposición permanente la «Sala del Universo», en donde nos encontramos de cerca con el cosmos y su evolución, desde lo que se conoce como el Big Bang, hasta nuestros días. En ella, se puede hacer un recorrido interactivo que nos remonta a la creación del cosmos, la evolución de las especies y nos sumerge en las profundidades del cerebro humano. Del mismo modo, se puede acudir al «Bosc inundat» (Bosque inundado), donde se recrea un ecosistema amazónico en el interior de un invernadero de mil metros cuadrados, que además acoge especies animales y vegetales que son típicas de esas zona (incluyendo pirañas y cocodrilos). También podemos observar el «Mur geològic» (Muro geológico), que esta conformado por siete grandes cortes de roca real, cosa que nos permite hacer una interpretación de la geología del mundo.

CosmoCaixa otros espacios también para exposiciones y actividades que estén dedicadas a la ciencia tanto para los más pequeños, como para los mayores y las familias, entre ellos: el «Clik», el «Toca, toca!», el «Planetari Bombolla», el «Creactivity» y otros talleres familiares.

Pero nos solo el contenido del museo resulta fascinante, pues también el edificio en donde se encuentra es sumamente relevante desde el punto de vista de la arquitectura. Es un edificio que fue construido durante los años 1904 y 1909, por lo que se constituye como un bello ejemplo perteneciente a la arquitectura modernista. Su moderna ampliación fue realizada en el 2004, lo cual revalorizó el edificio centenario al integrarlo en un nuevo contexto.